Que afortunada me siento!
Este fin de semana he ido un poco mas al sur. Al fondo del mar, matarile...Y sí que encontré más de una llave. Rodeada de amig@s, que con su sabiduría , y paisajes y bailes y risas y llantos y meditaciones compartidas han sido balsamo para mi corazón.
Me he traido claves valiosas. Y mi amigo, Manuel, el que murió este otoño, me ha hecho guiños desde su reino de luz A TRAVÉS DE CAUSALIDADES como una peli llamada samsara y un disco póstumo llamado la brújula del amor.
Realmente la vulnerabilidad que me produjo su muerte provocó la ruptura de mi mascara-coraza de mujer autosuficiente, y ha influido que haya permitido que sucedan cosas que tienen mucho que ver con mi aprendizaje actual.
Amo apasionadamente a la vida, y me siento llena de amor. Y crezco, y ayudo, y me ayudo, y aprendo.
Y si me caigo, me levanto, y si no me aguanto.
Mucho amor
